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Alrededor de 500.000 personas mueren anualmente por el consumo de drogas y otras sustancias sicotrópicas. Esta cifra, por lo demás contundente pertenecen al año 2016 y es esgrimida por la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, y contrasta con las ofrecidas por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), que estimó que las muertes debido al consumo de drogas eran de poco más de 200.000 personas durante el año pasado.

“En algunos aspectos, la situación está empeorando y no mejorando. Muchos países están experimentando una crisis de emergencia sanitaria debido a las muertes por sobredosis”, agregó la directora de la OMS.

“La OMS estima que el consumo de drogas es responsable de alrededor de medio millón de muertes cada año. Pero esta cifra sólo representa una pequeña parte del daño causado por el problema mundial de las drogas”.

Chan no dio más detalles sobre ese dato, pero un reciente informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) indicaba que en EEUU casi se duplicaron los fallecimientos por sobredosis entre 2013 y 2014, cuando en este último año se registraron más de 47.000 muertes por esa causa.

La directora de la OMS pidió ante los 53 países que en la ONU integran dicha Comisión, que se aborde el consumo de drogas como un problema de salud pública y no con medidas penales. Entre los países de la Comisión se encuentran Irán y China, países con castigos severos para el consumo de drogas y el narcotráfico, que pueden incluso llegar a la pena de muerte.

“Nos gustaría ver a más consumidores de drogas atendidos por el sistema sanitario en lugar de procesados por los tribunales. El principal objetivo del control de drogas es salvar vidas” y reducir “los daños sociales” aparejados a su consumo, recordó Chan.

Chan también defendió las conocidas como políticas de reducción de daños que consisten, entre otras cosas, en programas de tratamiento sustitutivo con metadona y que en países como Irán o Rusia están prohibidos.

“Las políticas sobre drogas deben estar basadas en evidencias y no en emociones o ideologías”.

Estadísticas que matan estadounidenses

Cada día en los EE.UU., dos mil quinientos jóvenes (de 12 a 17 años) abusan de los analgésicos recetados para el dolor, por primera vez.

El uso indebido de fármacos con receta, aunque es más habitual en EE.UU., es un problema en muchas áreas del mundo, incluyendo Europa, África meridional y el sur de Asia. Sólo en los EE.UU., más de 15 millones de personas abusan de los fármacos recetados, más del total combinado de los que informaron haber abusado de la cocaína, alucinógenos, inhaladores y heroína.

En el 2006 en los EE.UU., 2.6 millones de personas abusaron, por primera vez, de fármacos recetados.

Una encuesta de 2007 en los EE.UU. encontró que el 3.3% de los jóvenes de 12 a 17 años de edad y el 6% de los de 17 a 25 años, habían abusado de fármacos recetados en el último mes.

El abuso en el consumo de fármacos recetados causa el mayor porcentaje de muertes por sobredosis de drogas. De las 22,400 muertes por sobredosis de drogas en los EE.UU. en 2005, los analgésicos opiáceos fueron los fármacos más encontrados en común, lo que representa el 38.2% de estas muertes.

En 2005, 4.4 millones de adolescentes (de entre 12 y 17 años) en los EE.UU. admitieron haber tomado analgésicos recetados, y 2.3 millones tomaron estimulantes recetados tales como Ritalin. 2.2 millones abusaron de fármacos sin receta como el jarabe para la tos. La edad promedio de los que se convierten en consumidores por primera vez es ahora de 13 a 14 años.

Los depresores, opiáceos y antidepresivos son responsables de más muertes por sobredosis (45%) que la cocaína, la heroína, la metanfetamina y las anfetaminas (39%) combinadas. En los EE.UU., la mayoría de las muertes ocurren en barrios afroamericanos del interior de las ciudades, aunque ahora también se extienden a las comunidades rurales de los blancos. La misma tendencia se puede observar en las tasas de hospitalización por abuso de sustancias y las de hospitalización de emergencia por sobredosis. En 2005, de los 1.4 millones de admisiones relacionadas con las drogas, en salas de urgencias, 598,542 estaban asociadas con el abuso de fármacos solos o combinados con otras drogas.

Según una encuesta, casi el 50% de los adolescentes cree que los fármacos recetados son mucho más seguros que las drogas ilegales; del 60% al 70% dicen que los botiquines son su fuente de drogas.

Según el Centro Nacional sobre Adicción y Abuso de Sustancias en la Universidad de Columbia, los adolescentes que abusan de los fármacos recetados tienen el doble de probabilidades de tomar alcohol, cinco veces más probabilidades de usar marihuana, y de doce a veinte veces más probabilidades de usar drogas ilegales como la heroína, éxtasis y cocaína, que los adolescentes que no abusan de los fármacos recetados.

 

Florida no escapa al problema

Aunque Miami, en los años 80 fue la cuna del tráfico y consumo de drogas, según detalla el informe del Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, esta se encuentra en una posición de consumo menor comparada con estados como Alabama, Georgia, Illinois, Indiana, Maine,  y Maryland. Florida registra el 4.8% de muertes por esta causa.

El sur de Florida durante el 2015, lideró el número de casos del país relacionados con la nueva droga denominada “flakka”. Esta nueva droga, más barata que la cocaína, pero también mucho más peligrosa para quien la consume, es una substancia estimulante, la Alfa-PVP, patentada en 1967 y que hace años se ha detectado como adulterante de drogas sintéticas tradicionales. Sólo en el condado de Broward se registró en 2014 el 55 % de los casos estatales relacionados con la “flakka”, seguido del vecino condado de Miami-Dade (145), el tercero a nivel nacional, lo que demuestra la incidencia de esta droga en la región.

Un informe de las Naciones Unidas (ONU), da a conocer las siguientes cifras por regiones o continentes: Asia registró 81.100 fallecimientos, América del Norte 43.300, África 37.800, Europa 16.900, América Latina y el Caribe 6.000, y Oceanía 2.000.