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El tan popularmente renacido storytelling, que no es más que el arte de contar historias, ha cobrado nuevamente relevancia de la mano de la crisis de la falta de concentración de las personas y de la pérdida de atención. Es por eso que se está utilizando en empresas, a nivel interno y externo, esto mediante el mercadeo de contenidos para “atrapar” a la audiencia.

Sin embargo, esta técnica ha sido utilizada históricamente por los maestros, aunque algunos afirman que se ha perdido. Veamos por qué.

En el reciente celebrado II Congreso Iberoamericano de Televisión y Educación Escuela Plus 2017, organizado por DIRECTV, que se llevó a cabo en Buenos Aires, el periodista y académico Omar Rincón, de la Universidad de los Andes, en Colombia, se refirió en una plenaria junto a Joan Férres, de la U. Pompeu Fabra, a las audiencias y contenidos en tiempo de multipantallas.

Rincón ahondó en la necesidad de volver a lo básico cuando se habla de educación, dejando un tanto de lado ese afán porque el maestro sea amigo de sus estudiantes y que domine varios conocimientos y asuma como un as de la tecnología. En cambio, propone él, “el maestro debe volver a lo que siempre fue y ha perdido: un trabajador de la cultura, autoridad cognitiva, una persona a la que se admirada y guía de la comunidad. Todos tuvimos un maestro buenísimo que nos motivó”.

Hacker y DJ

Pararse frente a una clase y lograr la completa atención de los alumnos no es sencillo, y por eso muchas veces los profesores pierden la paciencia y se desmotivan. Para Rincón, el maestro debe ser entre una especie de DJ y Hacker, es decir, capaz de “mezclar los saberes para que haya un ritmo en clases, que bailen los saberes, y pasar de contar conceptos a contar historias”.

A esto se suma, dice, “que sean generadores de experiencias y rituales alrededor de los conceptos e historias, para que los estudiantes comiencen a encontrarse y se sientan en un momento adecuado. Debe ser también una persona que dialoga sin perder su lugar en el mundo”.

Convertirse en un contador de historias

El Storytelling que no es más que el arte de contar cuentos y se ha introducido como una última novedad en el mundo del marketing. Sin embargo, es un recurso que en la educación se ha utilizado para explicar conceptos y aterrizar los conocimientos.

Para Rincón, es clave dejar de creer que la tecnología puede dominar en la sala de clases y apostar por el relato.  “Yo dicto una clase y todos los que quieran pueden ver lo que desean cuando les hablo, pero les cuento unas historias tan buenas del conocimiento que cierran todo y me ponen cuidado. Hay que volver a ser el maestro”, dice.

Y agrega este académico que “el maestro que uno recuerda con cariño fue el que contaba historias, no el que enseñó las matemáticas o la física. La educación es muy simple y está en volver a lo elemental, a lo básico. Las nuevas tecnologías nos están obligando a recuperar lo antiguo, cada uno debe hacer para lo que está diseñado su oficio”.

Esta desconexión con la labor del maestro y su capacidad para relatar historias, dice él, “no es culpa de ellos, sino que de los Ministerios de Educación que ahora regulan todo, como el contenido, la competencia y lo que deben aprender los alumnos, entre otras cosas. Se trata de unos administradores que no tienen idea de la experiencia, pero que regulan qué debe aprender un niño desde su pupitre”.

Cómo contar una gran historia

Para el guionista y actor Andrew Stanton, “las historias afirman quienes somos, y todos queremos confirmar que nuestras vidas tienen sentido”. A través de las historias, entonces, las personas se pueden conectar, atravesando las barreras del tiempo.

Stanton dice que el ingrediente central en una buena historia es la promesa, por lo que hay que comenzar con una. También es importante mantener a la audiencia interesada, lo que se logra dejando que aten cabos, no dando toda la información.

Para saber más al respecto, compartimos el video completo de la presentación de Stanton en TED.