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La carrera de magisterio es una de las más importantes para un país, ya que allí se forman los profesionales que educaran a las próximas generaciones de Argentina. Según el último Censo Nacional de Personal de los Establecimientos Educativos, realizado en 2014 por el Ministerio de Educación de La Nación, hay 1.181.872  empleados en espacios educativos de los cuales el 80,7% son docentes.

Sin embargo, para Julieta Beistegui, co-fundadora de viaedu.com.ar,  la amplia mayoría de los jóvenes argentinos de entre 17 y 22 años que están ante la decisión de qué estudiar en 2018 descartaron la carrera de magisterio.

De una base de 12.500 chicos que realizaron el test de orientación vocacional online viaedu.com.ar, el 18% tiene el perfil ideal para desempeñarse como docente, pero sólo el 10% “consideraría esta carrera como una opción”. Por otro lado, el  40% de los jóvenes que evalúan comenzar Magisterio, tienen o tuvieron una performance escolar de entre 8 y 10 en la escala de evaluación formal.

A la hora de preferencias entre instituciones públicas o privadas para estudiar, un 50% dijo querer hacer su carrera en una institución pública, mientras que al otro 50% le es indistinto.

¿Por qué el magisterio no es tan elegido como otras carreras?

  • El número de personas que tiene un perfil docente, no tiene conocimiento sobre la currícula actual. Lo mismo sucede con carreras relacionadas a sistemas o ingeniería (19% de los perfiles corresponden a estas carreras) las cuales tampoco son elegidas aunque hayan sido recomendadas por el algoritmo de la plataforma. Este desconocimiento impide tomar decisiones teniendo en cuenta todos los factores para una posible carrera profesional.

  • El conflicto docente es una realidad que afecta la elección de esta carrera. En los últimos años la sociedad estuvo expuesta al repetido conflicto que cada año se da en Argentina entre los docentes y el Estado, lo cual torna poco atractiva la posibilidad de estudiar magisterio. La puja año a año hace que un joven se cuestione si quiere eso para su futuro laboral, y, en consecuencia, descarte esta carrera como opción. Por ejemplo, la base muestra que en las provincias de Neuquén, Chubut y Santa Cruz son las que, a pesar de tener el perfil / habilidades, los chicos no la elegirían. Por otro lado en Salta, Tucumán, La Pampa, Capital Federal y Zona Norte del Gran Buenos Aires son los lugares que más abiertos están hacia la posibilidad de elegir  el magisterio.

  • La tecnología e innovación no se refleja en la currícula de estudio. Las futuras generaciones de docentes, serán jóvenes que nacieron y crecieron con la tecnología, tal vez no dentro del aula pero sí en todos sus ámbitos no escolares. Sin embargo, las metodologías de enseñanza no han sabido evolucionar para incorporar realmente la tecnología como una herramienta valiosa de educación. El modelo educativo en sí mismo no motiva a los posibles alumnos, ni propone desafíos y estrategias para un nuevo modelo de enseñanza.

Según el informe del Centro de Estudios de la Universidad de Belgrano de febrero 2018, la oferta educativa universitaria tuvo un importante incremento en el período 1995-2015, ya que la cantidad de universidades e institutos universitarios pasaron de 86 en 1995 a 131 finalizado el 2015. Además la oferta educativa se duplicó en los últimos diez años. Por ello, si a todo el contexto político-educativo, sumamos que los jóvenes tienen muchas más y nuevas opciones para elegir, será cada vez más difícil que magisterio sea una opción tentadora a la hora de escoger una carrera profesional.

En un futuro cercano, encontrar la cantidad adecuada de un equipo docente preparado se tornará un gran desafío. Pero cuando los jóvenes encuentran atractiva la forma de aprender, tienen mayor predisposición y motivación. Este es un momento ideal para repensar no sólo los métodos de aprendizaje, sino el rol de los docentes en la sociedad actual y la que se aspira formar.